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AUMENTA LA PREOCUPACIÓN POR LA SANIDAD PÚBLICA EN ANDALUCÍA
Hace tiempo que, desde la Asociación, venimos manifestando nuestra profunda preocupación por la situación de la atención sanitaria en Andalucía.
Se constata un deterioro general y progresivo de la sanidad pública andaluza, pese a que en los últimos años se ha incrementado más de un 40% el gasto destinado a servicios del sector privado mediante convenios y conciertos, en lugar de reforzar el sistema público.
Agendas médicas saturadas, demoras alarmantes para acceder a citas en Atención Primaria y especialidades, centros de salud cerrados por la tarde o poblaciones sin consultorios abiertos, etc.
Lejos de mejorar, la situación ha empeorado de forma sustancial. La sanidad andaluza atraviesa una crisis que exige soluciones estructurales urgentes y la asunción de responsabilidades políticas.
Más de un millón de andaluces están hoy en listas de espera. Aumentan las dificultades y el tiempo para acceder a la Atención Primaria... Y, con los fallos y retrasos en los cribados de cáncer de mama, aflora la punta del iceberg de una crisis estructural que, pese a tener constancia el presidente de la Junta, solo han reaccionado cuando ha estallado el escándalo, minimizándolo primero y anunciando planes de choque de campanillas después.
Como dice la presidenta de AMAMA (asociación de mujeres con cáncer de mama): "Ellos defienden su sillón, nosotras la vida".
Paradójico e hiriente resulta recordar los discursos triunfalistas del presidente de la Junta de Andalucía, diciendo que: “Nunca ha estado mejor la sanidad andaluza en ratio por habitante”.
Algo que se contradice con los datos de informes recientes o la memoria de 2024 del Defensor del Paciente y la realidad que aflora de un sistema de salud al que estamos comprobando como se le saltan las costuras con consecuencias trágicas.
Madrid y Andalucía son las comunidades con más problemas para atender a sus pacientes en los centros de salud.
En Andalucía, las listas de espera quirúrgica son las más elevadas del país: 169 días de media y 203.979 pacientes, una cifra que continúa aumentando pese a los intentos de maquillar los datos mediante nuevos modelos de citación. En solo dos años, los pacientes pendientes de cirugía han crecido en más de 55.000, y 157.000 personas aguardan una consulta hospitalaria
Igualmente, Andalucía ocupa el último lugar en inversión sanitaria por habitante, seguida de la Comunidad de Madrid y la comunidad Valenciana. Es la comunidad con menos médicos por habitante, habiendo perdido en 2024 casi 500, y con menos profesionales de enfermería de atención especializada por cada 1.000 habitantes.
Es la consecuencia del proceso de privatización del sistema sanitario en Andalucía a marchas forzadas
Garantizar a los ciudadanos una atención sanitaria digna y servicios de calidad, en el marco de la protección a la salud, es un derecho constitucional.
Desde la Asociación estamos comprometidos y también ocupados en la defensa de ese derecho y de una sanidad pública fuerte para todos.
Conviene “poner las luces largas” y reflexionar sobre las políticas públicas que inciden directamente en nuestra vida cotidiana: la salud, la educación o el medio ambiente. Analizar sus finalidades, sus consecuencias y a quién benefician o perjudican es esencial para tomar conciencia y defender bienes comunes fundamentales como la salud, la educación o la sostenibilidad del planeta.
El deterioro de la sanidad pública no es un fenómeno reciente ni exclusivo de Andalucía. Desde hace años, comunidades como Madrid han impulsado un modelo de privatización progresiva mediante la transferencia de recursos públicos al sector privado.
Este proceso se justifica en supuestas razones de eficiencia o sostenibilidad, pero los datos desmienten esas afirmaciones: la atención privada no es más barata ni equitativa, y su búsqueda de rentabilidad genera precariedad profesional y exclusión de pacientes menos rentables.
Además, las fórmulas de “colaboración público-privada” han terminado, en muchos casos, en privatizaciones de facto, con sobrecostes y pérdida de control público sobre infraestructuras esenciales.
Por todo ello, desde la Asociación Vecinal de San José y El Pozo reiteramos que, cuando la salud está en juego, el compromiso con la defensa de la sanidad pública debe ser de todos. Nuestro compromiso es claro, y defendemos:
Mientras tanto, seguimos trabajando, junto a nuestros vecinos y vecinas, para mejorar la atención sanitaria en nuestras poblaciones. Porque defender la sanidad pública es defender la vida.